“Qué sabes vos de vos”  

Lo sentí desde que llegué, una energía atrapante mencionada por pocos y vivida por muchos.  Cuidan la naturaleza como se merece. Es increíble poder diferenciar energías, nunca lo había podido  sentir así. No quiero decir que no me pierdo en simpatías de externos, pero tampoco soy un idiota  como ellos.  

Voy a empezar por el final, a lo que todos lo temen, ¿o el comienzo? Ni idea. Solo voy a empezar.  

La duna es infinita y a Lucio le encanta explorar, meterse en el pantano y pasar de un rock and roll a  un reggae. Que fácil lo hacen ustedes, cuando quieren donde quieren, voy a intentar lo mismo.  Llevo conmigo el manual de vuelo, un cuaderno, una mochila pesada, una mochila liviana, una  guitarra y dos hermanos, cada cinco segundos estallan carcajadas.  

Se encendió el faro lunar por tercera vez ayer. Te vi saliendo de casa, en la primera escala y anoche  estabas naranja y más cerca que nunca. Quizás debería visitarte algún día ¿no?, bueno ahí tienes,  gracias. Ya no entiendo tus señales, pero no paro de confiar. Sos muy genial. Pienso en tu llegada,  me ansía, pero es una linda ansiedad ya que contiene paz.  

Mis años comienzan en octubre y no me quejo. Solo espero que por primera vez el año impar me  sorprenda; expanda mis esfuerzos y cumpla mis metas. Volvamos a vos, tu pelo es natural; llega a la  mitad del antebrazo y a simple vista es un castaño claro que muta con el sol, al igual que la lagoa.  Tu voz es suave, clara, quizás un poco gastada, pero con el timbre justo. Tu piel se asemeja a la  textura de la arena blanca cuando la acaricias. El sol nutre tu cara de pecas y tus ojos miel no puedo  describirlos ya que me encandilan. Por un lado; pasión, objetividad, realidad, vivencias, claridad,  inspiración, amor, perseverancia, luz y oscuridad. Por otro lado; el equilibrio de color expulsado con  un mismo estilo (dicen los maestros que seremos flúor), hay varios colores en la superficie en línea 

recta guiados por la eterna búsqueda del placer auténtico al que nunca llegarán. Basta para todos, yo  llegué.  

“Lluvia de sueños paralelos”  

 ¿Qué sería estar listo? ¿Solo ser libre? Si observamos bien todo forma parte de una misma  locura. Es por eso que aterricé acá, sin ir más lejos me siento seguro de que es lo mejor.  Inspeccionar cada centímetro de la libertad, imaginarnos jóvenes como queríamos estarlo,  estando. Solos en un buraco inmenso llamado amor.  

Hoy vimos la lluvia por la mañana mientras abríamos los ojos, era parecida a la tormenta  del norte, vivía la eterna espera de la perfección. Se peleaba con el sol. Naturaleza,  humildad, sencillez y valor. Salimos a empaparnos las espaldas de vida natural. Nos  imaginábamos viejos como quisiéramos estarlo por eternas ferias. Vive y deja vivir decíamos  mientras; encontrábamos la paz, desarmábamos un reggae, descomponíamos un blues y  cocinábamos un rock and roll.  

Creo que eran las cuatro cuando te dormiste. Nunca se me había ocurrido que iba a perder  la cabeza de esa forma, pero lo intenté y pasó. Me metí casi tan adentro de tus sueños como  vos: Te hamacabas sin parar montada en un corcel cubierto de placer. El sol aparecía y se  escondía libre de exigencias, con el espíritu limpio y una nítida conciencia. En la cercana  lejanía figuraba yo, cantando una nueva melodía, gritándole al mundo mis ganas de  triunfar. La metamorfosis sucedió y ya te sentía en el cielo, compartíamos un mismo lugar a  distintos ritmos cardíacos.  

Abriste los ojos, ya eran las cuatro y cinco (creo). Fluía el minuto seis de la eternidad.  Saltaste encima de mí y no dude en despertar. Tenía que vivir el minuto siete de la  eternidad. Me creía listo ¿Listo? Seguro que sí. Solo que aún busco el tacto ¿con miedo?  Con miedo al impacto de verlo.  

“Praia do Bainema”  

Ya no aguanto más a los gobernados por la sociedad, quiero ver bailar a los poseídos por la  música.  

Hagamos honor a nuestro lugar en el universo, de paso hagámosle al amor.  

No es tan difícil, solo flui, flui una vez, quizás así alguna vez regalaremos amor, de ese que crees  conocer, que rozaste alguna vez teniendo alma nítida y transparente, de esas que pude conocer.  

Busquemos nuevas saudades, esas que no se deben matar, esas que viven el momento y dejan ser.  

Sabemos diferenciar palabras de sentimientos, a veces quedamos mudos observando y sonreímos  como respuesta.  

Tenemos el estímulo adentro, dentro de algo que llevamos en el cuerpo que dispara solo en el  blanco. Solo a veces. 

“Boa Vida”  

Vive dudando, se mezcla entre agua dulce y salada, se duerme, se despierta, te cuida, se  descuida, se muestra y se esconde. La distancia será eterna, difícil de aceptarla, pero se siente  muy bien si la entendemos. “La gente no entiende nada” Sí, puede ser, ya no me hace falta  explicar, así perdemos.  

Solo seamos, seamos canciones. Respiremos la brisa, pronto habrá amanecer cubierto de  amor, el sagrado alimento de la humanidad.  

Los cambios de espacio varían el tiempo o al menos la forma de vivirlo. Sanación, sinónimo  de presencia. Tu presencia.  

“Cuando se apaga la luz”  

Oscuridad escalofriante y desconocida. Muy temida con distintos medios. Difícil de evitar,  a veces. A todos nos llegará.  

Una hermosa mujer de pelo castaño claro, ojos color miel y piel sensible se asoma detrás de  la piedra transmitiendo paz. Comienza a correr, vaya a saber en qué dirección y al cabo de  diez segundos se desvanece en el suelo. A lo lejos se escucha el galope de una yegua de pelaje  extraordinario montada por un hombre de mirada triste transmitiendo decepción. Ella lo ve  venir, él está cada vez más cerca agitando su fusta ininterrumpidamente. Ella se levanta y se  pone al frente, sus ojos chocan con el sol, está en el medio del camino, las riendas seguían  sueltas de pronto anocheció.  

Él llegó quitó la sangre de las pesuñas a la yegua, la acarició, la beso y descansó.  

“Solo quieres dormir”  

Me ves con ebriedad.  

Te quieres desatar.  

Te lo impide tu moral.  

La nostalgia durará.  

Situado en mares infinitos.  

Las palmeras me dan paz.  

No me encuentras, aún estoy vivo.  

Lejos de lo que llamas chiquito. 

Perduro en lo llamado “tiempo”  

Distingo gestos por momentos.  

Ve lo que quieras ver.  

Me encontraras sin enloquecer.  

¿Qué quieres?, me pregunto una y otra vez.  

Ya no te distingo.  

Mi amor es distinto, se llama paz.  

“Fin del espacio publicitario”  

No hay tránsito, el sol pega en tus lentes, vuelas por la ruta de cara al viento, con buen  norte o eso quieres creer. Prendes un cigarrillo, los cambios se hacen solos, tu tarea es  acelerar y equilibrar la nave.  

Estacionas, bajas, sacas tus lentes, cargas el arma y entras. Siempre matar es tu última  opción, pero hay que estar preparado. Siempre la llevas contigo. Las ganas de matar siempre  superaron las veces de uso, solo vos sabías que la llevabas contigo.  

Entraste a la fiesta, te habían asegurado que ella no estaría. La viste, bailaba con sus amigas  al borde de la piscina. Te vio, se afligió, te saludó, al rozar su cara sentiste el frío en su piel y  la indiferencia te golpeó. Dio media vuelta y regresó a bailar.  

Habías llegado solo, dos amigos iban en camino, te habías negado a ir ante ellos, te  convencieron suponiendo que ella no estaría. Intentaste acercarte, fuiste esquivado una y  otra vez sin razón. Los murmullos te perturbaban, aunque aún no habías percibido el final.  

Te sentaste con tus amigos y un vaso de Jim Bim sin hielo, creías poder con él. Tu cabeza  apuntaba hacia ellos, pero tus ojos cambiaban de órbita cada instante y ahí comenzaste a  sentir.  

Él se acercó a ella de forma brusca y violenta, ella lo avaló. Conversaban sin parar y ahí fue  cuando decidiste irte. Juntaste todo el valor que te quitaron, te paraste y fuiste a  confirmarlo. Te dirigiste a ella; dejaron de hablar, anunciaste tu partida y besaste su fría  mejilla entonando el te amo sin respuesta más doloroso de toda esa eternidad, ignorando  que sería el último. Te diste vuelta hacia la puerta y comenzaste a caminar, al cabo de 

treinta segundos empezaste a oír risotadas, burlas e insultos hacia ti. Colocaste tu mano en  la cintura esperando oírla defenderte. Escuchaste su risa, tomaste el arma y volaron. Sí, tres  cabezas cayeron a la pileta.  

Subiste al auto, te siguió, intentó subir cuando ya habías pisado el acelerador. Llegaste a un  terreno baldío, te acostaste en el pasto, escribiste esta historia y otra cabeza voló, directo al  arcoíris.  

Ella decía, no te vayas cuando se haga de día.  

“Sol-Edad”  

“¿Qué les pasa?, ¿Así son solos?, ¿Hablan así con su familia?, ¿Qué les gusta?, ¿Qué son?,  ¿Hacen algo?, ¿De qué forma quieren?, ¿Tienen vínculos de verdad?”  

-Nosotros no somos normales-dijo.  

Dos, tres, cuatro, cinco, seis estrellas. Puntitos que se repiten en el cielo con distintos  significados e interpretaciones: Anuncian el sol por venir; un cielo azul sin nubes, la lejanía  de cualquier precipitación e iluminan la oscuridad nocturna. Podemos relacionarlas con  personas, un símbolo de amor o calidez.  

La número uno es más que un puntito, aparece con menos frecuencia ¿o siempre está y no  se muestra?, quizás es más cara. Ilumina en alto; medio y bajo consumo. Es más difícil, se  esconde en el día y al cabo de un tiempo definido nos muestra su cara completa, pero entre  medio podemos apreciar sus distintas fases. La niña de sesenta y nueve caras.  

Estoy tirado en la arena blanca, ella, la mayor, me pega en la cara con su luz, el espacio es  infinito de donde lo mires.  

Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, on… Hay que saber parar. Diez  sujetos de diversos géneros bailan en la oscuridad una canción (si es así como quieren que  llame a eso) de procedencia dudosa que; invade, contamina y destruye los oídos de todo  aquel amante de la paz. Mueven sus cabezas e intentan imitar un mismo paso de baile que  vaya a saber uno de qué pantalla lo sacaron. Al cabo de veinte minutos: once doce trece  catorce quin… Basta. Todos estimulados con felicidad artificial explorando a fondo sus  distintos egos; se besan entre todos, se confiesan actos de traición, transpiran agua tanto  como la ingieren. De pronto la realidad les patea el punto débil, comienzan a buscar la  felicidad, caen, su autoestima se derrite, buscan la próxima influencia para no dejar de  pertenecer, porque, eso nunca.  

Quince, dieciséis, dieci…  

-Nosotros no somos normales- Dije. 

“Vila Da Jericoacoara”  

La marea está alta, el viento apenas sopla. El canto derecho es tan infinito como el izquierdo  solo que difieren en sus caminos. Alguno es más fácil que el otro, naturalmente.  

El tiempo ni se transita, solo se respira. No hay lunes ni viernes, creo que tampoco martes  ni jueves ¿miércoles? ¿qué? Tampoco es un sábado eterno ni un domingo fantástico. No sé.  

No dejamos de pisar arena mientras estamos parados, el calor pega en nuestros cuerpos. No  nos importa, el océano está cerca, igual que el desierto. Un desierto absorbente repleto de  dunas y texturas, aguas cristalinas y turbias. Pasando la duna mayor, cruzando el planeta  inmenso, se encuentra el verdadero; único e inigualable más allá.  

Las mujeres son hermosas, las algas cubren las orillas a determinados instantes del día  eterno. ¿Acaso creen que el tiempo sirve para otra cosa que no sea para pasar? Es cuando  ellos aparecen, al menos un ratito, a destruir la paz. Ya aprendimos a huirles.  

Tu equilibrio no depende más que de vos, la marea chupa de costado, nadas en sentido  contrario respirando el viento que indica la próxima puesta de sol.  

 ¿Lloverá mañana? ¿Mañana?, quién sabe, el clima se ríe en nuestras narices, igual que todos  cuando alguno pregunta que día es o peor, la hora.  

 

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“Aun-Qué”  

Eres un gran hombre, un gran hombre tiene grandes sentimientos. Si te quedas quieto a la  espera hay una posibilidad de que aquello que esperas venga directamente hacia ti, aunque,  no apreciamos lo que tenemos hasta perderlo. No siempre. No todos. A veces sí. Solo  algunos.  

Varias cosas son las que fueron mutando tu vida, aunque, no hay nada que te indique  dónde estás. Seguís todo aquello que te permite respirar. Sin mirar atrás inspeccionas un  poquito el futuro, el pasado duele, aunque, ¿tuviste opción? Si probablemente.  

Recuerdas lo que te enseño tu maestro y lo aplicas, a veces, aunque es tan monótono como  la muerte. Lo que quiera que seas te lo debes a vos, aunque, tuviste la posibilidad de salirte  antes de que sea tarde y no aprovechaste la oferta.  

Todo aquello volvió a vos, antes de llegar a los buenos tiempos, pudiste recordarlo. Así es la  vida, cuando la entrepierna te domina pierdes la capacidad de razonar, aunque, te devolvió  placeres que habías olvidado e hiciste el esfuerzo de agacharte a recogerlos. Estaba  demasiado engreída para entender que su camino era similar al tuyo.  

El agua salada corría por tu cara, las sombras se alejaban y desaparecían en la oscuridad,  aunque, vos sí veías. 

El tiempo comienza a perder importancia cuando te das cuenta que vuela, sabemos que los  momentos llegan y así disfrutamos presentes; Vivos, muertos, enfriados, erotizados,  extasiados, apagados, amados, odiados, triunfando, fracasando, despiertos. Soñando en un  amor más allá de la realidad, quizás, con pura caridad, aunque, andabas de nuevo sobre el  agua y ahí es cuando empieza.  

“Livianos”  

Caigo en enojo, te recuerdo de reojo.  

Me gusta cuando te sueltas el pelo y lo dejas caer sobre tus hombros, me tomas de la espalda  y encaras a que lo oculto se lea.  

La parte más linda y placentera. Cuando gesticulas sentimientos y se producen agujeritos en  tu cara; te desnudas, te enredas entre las sábanas blancas despidiendo tus aromas más  internos. Nos hacemos uno y despegamos. El vuelo abunda en turbulencias, no llevamos  cinturón, pero emanamos un campo que nos protege. Tus ojos comienzan a cerrarse, me  aprietas fuerte, tu respiración se agita gradualmente y aterrizamos a la par.  

“Con o Sin, mutas igual”  

Sin disimular me escabullí en la montaña, con encuentros y desencuentros, espaciados por  procesos.  

Sin fin entonando una hostil melodía de verano. Con silencios naturales entre brisas y  mares.  

Sin importar los horarios de la marea, con las pieles enceradas y paz acumulada.  Sin pensar en que ascienda, con miedo a enloquecer ¿Sin retroceder?  

Sin miedo a las piedras soltamos las riendas. Con comienzo de año impar me permito  respirar.  

Sin amor se quedó.  

Con amor se fue.  

“Praia Do Moreré”  

Fui a Jamaica y conocí un rasta que plantaba las raíces y los granos en la selva.  

Hay fuego en la babilonia; vaciado apretado, buenas palabras, materia, espíritu, música del  alma. 

El día es eterno y hermoso. La energía fluye en hechos reales, la paz se respira cada segundo,  aunque el tiempo es ficticio. La felicidad no depende de nada, la lluvia se asoma a hacer el  amor con el sol en momentos claves y desaparece dejándonos cada vez más vida en nuestra  hermosa selva. Los valores en su lugar, todo movimiento contiene amor, la naturaleza como  único recurso.  

El mar concentra su sal para ser aún más auténtico, el más auténtico de la isla, su escala de  colores varía y muta con el sol. Saltamos el océano plano, buscamos un punto claro, la piel  nos ha disfrazado y un oasis reflejado. Nada pasa o no pasa nada o pasa nada.  

Bienvenidos a la isla del amor. Dejemos de buscar “el día” en que llegue “eso” llamado  “felicidad” y fluyamos, aprendamos jóvenes y vivamos el día porque “ese día” nunca llega.  

“Cuidado con lo que expandís”  

Como todo comienzo distingo las distintas sensaciones de los segundos ficticios de este día eterno  que algunos llaman vida.  

La música es un océano hermoso, infinito y de pura construcción. Me animo a mostrar mi cara en  el rock, así lo hicieron llegaron los grandes.  

Acepto cada señal del universo como símbolos que indican mis reacciones en este presente fundador  del futuro.  

Me hablaron de expansión, cuidado con eso. Los seres vivos tienen una fuerte cualidad en común, el  universo les dio el poder de elegir y controlar lo que van a expandir. Cuando todos sepamos que  somos dueños de ese poder seremos las mejores canciones de la humanidad y sí los animales y las  plantas saben hace años luz, tendremos que estar a la par.  

“Ya está escrito”  

Busco nuevas palabras, conceptos viejos, para entender futuro de qué soy, o aún más al borde, futuro  de quién soy.  

Quizás quiero tener un presente que se asemeje al antepasado, por lo pronto lo que dibujo del futuro  ya pasó, y me va a pasar a mí, pensando positivamente.  

Miro hacia atrás y no veo nada, miro hacia adelante y veo toneladas de olas altas y bajas. Ahora estamos  en el medio, cercanos a donde rompe y pegados a donde empieza.  

Pasos agigantados, ya no me distraigo.  

El viento de cara al pecho señal de amor frío, pero sin dolor. 

A veces los sueños me retrasan y no creo que sea solo el inconsciente. Es hoy que aprendí a verlos más  allá, a buscarles la propia luz a cada uno. Quizás no retroceda más, al menos eso siento,  aunque lo que pase es lo que tiene pasar. Es parte de esta nueva ¿era?, a veces me sorprendo.  

Me siento en el aire, creo que he sanado y mucho, también sé que el siguiente paso es aprender a  sanar; para poder nadar de verdad, para no quitarme más tiempo, para poder respirar el amor  que después de este viaje eterno me lo devolvieron en una cajita de Benson and Hedges.  

Abro los ojos y veo la transformación, veo como cada burbujita de aire se va juntando con otras e  ilustran el próximo milisegundo. En esta nueva era aprendí; lo importante de seguir  respirando, que no existen los finales, que cada segundo es eterno, que puedo controlar lo  que atraigo, encontré donde está lo que me da paz, que la realidad de mis utopías depende  de mí, que solo creo en mí y por ende en los míos. Todos aquellos amigos del conejo lunar  quién ahora solo es parte de mi corazón y ocupa ese lugar que es su verdadera casa. También  es la mía, sí.  

Digo que todo está escrito cuando veo como camino cada lugarcito de la superficie y veo la expansión,  eso es de las cosas más importantes de esta historia. Uno de los puntos clave de esto a lo que  le llamo La Nueva Cara Del Dolor, eso sí, es una sola y se ve a simple vista.  

 A veces dormido, a veces despierto, a veces vivo y muerto.  

Amor.