El conejo lunar   

“Confío”  

Domingo de ruta, me encuentro iluminando los pasos de cada rostro. Explotado de luz, extasiado de curiosidad me hundo en el mar.  

¿Saben quién soy? algunos se imaginan mi forma, solo que no todos me ven igual. Quizás  porque aparezco mucho y me miran poco, brindo algo lleno de luz e impacto visual. De acá  observo todo, soy un gran observador, puedo ver a cada uno de ustedes, sus buenos y malos  actos, eso sí, no soy Dios, pero si puedo verlos y distinguirlos. A veces muestro solo una  mitad de mí, a veces me presento en claroscuros, no es miedo solo que dependo mucho del  cielo. No soy un animal, aunque tengo sus rasgos físicos y me parezco en un par de  sentidos; ilumino, observo y doy amor. Pero no, ni siquiera yo puedo autodefinirme con un  nombre. 

 Muchos me miran y se imaginan que no existo. Temo decirles, caiga como les caiga, que  por más que no tenga piel, pelo, no pueda hablar ni moverme y mi casa sea una simple luz;  existo, los miro y pienso: ¿por qué siempre el hijo de puta la pasa mejor?, ¿por qué los autos  se detienen a mirar los accidentes y no siguen su camino para no ocasionar desesperación en  el otro?, ¿por qué existen los estereotipos? ¿será para aquellos que nacen sin personalidad?  ¿sin una pasión propia? es posible que hayan sido diseñados para ellos. Así siguen variando a  su conveniencia dependiendo de lo que está estipulado hacer o dejar de hacer hasta que  chocan de lleno contra una pared llena de escombro y se encuentran perdidos. ¿Dónde está  todo aquello que necesitan para salir?, quizás existe eso que necesitan para salir, pero no es  fácil descubrir. Yo no tengo la respuesta a todo, ya lo dije, no soy Dios, y calculo que él 

tampoco la tiene, pero confió en aquellos que nacieron y siguieron una línea llena de buena  experiencia; buenas costumbres, buenos hábitos, compañeros, apasionados con algo, llenos  de interés e intenciones de hacer valer aquello lo cual tienen pasión y van a cuidar, respetar  

y sacarle provecho. Me van a tomar de que quien me creo, me van a decir que estoy  generalizando, no me creo nadie más que ustedes, simplemente viví eso que algunos no  vivieron y eso me transformó en una buena ¿persona? Podríamos decir que compongo una  sombra, pero si soy una sombra seré una sombra real. Hoy muerto de ansiedad, con  altibajos de tristeza y felicidad me voy a la oscuridad, ¿a dormir?, no, yo no duermo, no sé  olviden yo observo y mi humor depende de ustedes, todos aquellos en los que confió, en los  diferentes, en los que producen que yo aparezca entero en la noche, eso sí, solo algunas  noches 

 “Nuevos colores”  

Ayer aparecí mostrando una mitad, sigo observando, pero esta vez de una forma distinta.  Terminaron las canciones tristes, por ende, aparecieron canciones felices, sigo confiando en  ustedes, los diferentes, pero, me sigue faltando algo. Cada vez aumentan más mis enemigos,  los estereotipados, los iguales, los sin rumbo y cerebro calcado. Tarde o temprano van caer,  pero ahora los necesito a ustedes; los que me crearon, los que me dieron identidad, los que  van a hacer que yo nunca desaparezca. De a poco se muestra una nueva sombra cerca mío,  una sombra distinta como aquellos en los que confío, una sombra oscura, pero a la vez llena  de luz y expectativa. Todavía no la puedo alcanzar, quizás está a punto de desaparecer, pero  entre murmullos puedo oír un mensaje que según lo que pienso sale de ahí y me dice; entre  mil sonrisas, ellos se hundieron en la prisa, sólo abrázame no hay cornisa, te espero. No sé qué  pensar, lo que sí sé es que pronto va a haber luna llena y van a poder verme, entero.  

“Ellos”  

Aparecí tres noches seguidas y esta vez tengo una misión. Los observé mucho; mis enemigos  potenciados, mi gente con altibajos de fuerza, pero, logrando mantenerme vivo. Me  pregunté mucho estos tres días qué me mantiene vivo. Aquella sombra que les conté ese día  que aparecí en mitades cada vez está más lejos, pero lo que no entiendo es por qué la siento  cerca. Tiene la oscuridad perfecta y a su vez una luz que me encandila y me llena de energía,  quizás eso me mantiene vivo. Ya la voy a encontrar, ahora vamos a lo nuestro. Tengo una  misión, nada de locuras, algo concreto en camino a cumplir. Como siempre los necesito a  ustedes, los míos, los reales. Ya no alcanza con esperar a que los otros desaparezcan, ya se los  dije, cada vez son más, todos igualitos, pero son más. Ahora que lo pienso, sean cuantos  sean, nosotros unidos podemos extinguirlos. ¿Con violencia?, no, eso se lo dejamos a ellos.  Solo piensen esto: Ellos no piensan, nosotros sí. Ellos son todos iguales, nosotros no. Ellos  no saben amar, nosotros sí. Ellos mienten, nosotros no. Ellos son solo oscuros, nosotros  tenemos una luz. De solo pensarlo, muero de ansiedad de verlos desaparecer y van a  desaparecer porque esa es mi misión, sacarlos de mi circulo. Lo único que pido son más  noches de luna llena, encontrar y conocer esa sombra, más canciones felices, y no más  jazmines.  

“Duerme despierto”  

Vengo a despedirme, la luna ya está vacía, se las dejo entera para ustedes, no pudimos  contra ellos, se expandieron y van a destruir y destruir hasta no dejar nada de todos 

nosotros. ¿Me quieren decir que mierda están haciendo?, lo advertí una y otra vez, confíe en  ustedes (los distintos), les di herramientas para ayudarme a cumplir mi misión y no  pudieron. ¿Tan fuertes son ellos? Todavía no puedo entenderlo, pero no me voy a volver  loco, ni seguir dependiendo de ustedes simplemente voy a abandonar la sombra de la que  tanto les hablé, dejar de tener fe en ustedes, abandonar mi hogar mi luz y voy a ir a cumplir  mi misión, pero esta vez yo sólo, no necesito a nadie, voy a ocuparme uno por uno y ¿saben  qué? No quiero ni una noche de luna llena, ahora solo quiero oscuridad.    

“En-tierra” y El conejo Intertextual.  

¿Quieres decirme dónde estás?, ¿qué pasa loco te gustó la tierra? ¿te ganaron? ¿perdiste? no  entiendo. ¿Viniste para dejarme solo? éramos un equipo, luchábamos juntos, me enseñaste  que la mierda es lo irreal, que nosotros dos éramos distintos, que nosotros dos podíamos  contra ellos, me convenciste de que íbamos a ganar. Confié en vos, te tuve lejos y cerca  desde que te conocí, hasta tus mitades eran fuerza para mí, y cuando te veía entero  resplandecía en seguridad; en que nadie nos iba a parar, en que siendo un equipo íbamos a  salir adelante, en que nunca nos íbamos a dejar solos tanto vos a mi como yo a vos ¿ahora te  haces el que sos un simple conejo? ¿Te atraparon? ¿te mataron? ¿y la misión capo? ¿y tú  miserable y estricta opinión de que los reales no sufren? ¿esa mierda de hacerme creer que  ellos no la pasan mejor? Desde que no te vi más solo canto a la luna extasiado de expectativa  de rescatarte, ¿ni una señal de vida? te estoy esperando loco, íbamos a festejar el triunfo  juntos, íbamos a volver a la luna para despedirnos, pero con la misión cumplida. Me  prometiste que íbamos a llenar el vacío para no tener que volver a pelear contra ellos, me  prometiste que me ibas a soltar cuando algo te reemplace. ¿No vivís de eso?,¿no vivís de  nosotros, los reales? yo sigo vivo, te sigo dando lo que necesitamos para por fin subir juntos  para no volver a bajar, ¿temes que nos ganen? ¿quieres subir solo? que simpático se ve allá  arriba eh, sobre todo porque sé perfectamente que si estás ahí o planeas subir solo la luna va  a estar vacía hasta el fin de la humanidad.  

Está bien, quizás otra vez tengas razón, quizás esta vez me toque luchar solo, quizás la  sombra que tanto amábamos la tengo que encontrar solo, quizás pueda lograr cumplir la  misión yo mismo y aprenda así de todo lo que me enseñaste, quizás ya confías en que voy a  ganar y la voy a cumplir, porque me diste las herramientas para poder hacerlo y espero que  en la felicidad del triunfo estés ahí brillando más que nunca, alimentando de luz a todo el  planeta y podamos chocar los cinco allí en tu luna; tu hogar, después de tanto. En sí te  agradezco porque sé que voy a lograrlo y ojalá puedas contestar mis preguntas.  Me desinfectaste, hiciste creer que no era tarde, me diste la paciencia, me llenaste de esencia  ¿y quizás?, quizás no, hoy sí hay un lugar para vos, hoy sí vamos a ganar.    

1998  

Sos creación de mi andar.  

Inspiración del transitar.  

Dicen que él lo intenta.  

Dicen que lo haces muy bien.  

No es el “¿por qué lo haría por vos?”  

Si es por mí que vos ya lo hiciste. 

Cómo seguir con odio.  

Llénalo de amor propio.  

Sos vigorosa tu piel luce con vida.  

Es camino de ida.  

No importa donde huyas.  

Ni el viento ni en el tiempo suman a que te libres de mí.  

Ocúltalo, con esto.  

Ocúltalo, con esto.  

¿Sabes cómo usarla?  

Sabes que la punta va adentro del  

hombre.  

Tu cabeza es un desorden.  

Puedo enseñarte, mostrarte, llenarte.  

No soy arrogante, son cicatrices restantes.  

Curarte será arte, si es lo que queda sumarte.  

Distraigo almas escalofriantes.  

Amigas del odio, reinas de antes.  

Ahora mi reina es parlante, lleva mango y cuerpo dominante cual conejo en menguante.  

Somos dinamita.  

Explotemos almas vacías.  

Vivamos en estéreo que mono repelo.  

  

Clímax en Praia Dos Amores  

Es increíble, es un toque de fragancia para el arte, que también forma parte.  Satisfacción, atracción, seducción destinada a que encaje.  

A ciegas de entrar en el trance, disfrutando el impacto y paisaje.  

Ella se siente salvaje vibra en auges de placer redundantes vence el ego cual parlante  estallando en mares distantes provocando el sentir semejante.  

Se enredaron en ego, con amor no pudieron, destrozaron el cielo, ni así nos vencieron, solo  dependieron, calcaron sus sesos, ganaron los buenos.  

Lo dijo un conejo, nada le creyeron lo tienen sus huesos es puro proceso.  Energía vital a los reyes del imperio, orgasmos bailar en ellas veo repiquetear, el sonido de la  música, lo inmenso que es el mar me encandila esa oscuridad que transmite libertad a su vez  te iluminas y ves la realidad, despegas, abandonas la lealtad a los demás y con los rudos  acabas.  

No más que aclarar llegara sin buscar lo increíble y eficaz de vernos respirar y así conectar,  armonizar, el presente y lo real.  

 

Hasta nunca  

  

Son distintas formas de verlo.  

Creía solo en su aspecto.  

Divagaba en la mediocridad. 

De depender….  

Era luz galopábamos en el pasto.  

No había ruta.  

Otra vez el miedo a descarrilar.  

Descarriló….  

Bienvenido fantasma de color azul.  No dejes de volar.  

Hay espacio en la luna.  

Dije hasta nunca….  

El contraste viste llegar.  

A los gobernados por la sociedad.  

Una vez te vi bailar.  

Resplandecías….  

Libertad encontrada en música.  

Quisimos enseñar.  

Descontrolando tu energía.  

Que es mía….  

Avenida Roosevelt 

Donde rompe la ola somos amantes del placer.  Vemos lo que queremos ver.  

Sin pensar en el poder vencer.  

Nos sumergimos en ira.  

Esperamos que mienta.  

Hasta no entender que nos queda.  

El ruido del agua cura.  

La sal es pura y tan dulce como el azúcar.  Queremos sentir el calor  

Disfracemos amor.  

¿El lado oscuro tiene luz?  

Creen tener más poder.  

Sienten estar vivos, hasta penetrar en el vacío.  Vivos son aquellos que reflejan el más allá. 

Amor es el que crece sin decrecer.  Es vencer el miedo.  

El miedo.  

Desamor.  

Verano salado.  

Emanamos tensos.  

Destrozamos sesos.  

Infiltrados ellos.  

Que nos cure el viento.  

Verano salado quiero más.  

Invierno temprano veo llegar.  

Sueños diversos influyen en lo auténtico.  Dijimos proceso.  

Buscamos ascenso.  

Bajo mi pulgar 

– Le maté.  

– ¿Cómo que le mataste?  

– Sí le maté.  

– Pero… ¿le acuchillaste?  

– No  

– ¿Le golpeaste?  

– No  

– ¿Le disparaste?  

– No  

– ¿Le quemaste?  

– No  

– ¿Le empujaste?  

– No  

– ¿Le ahogaste?  

– No  

– ¿Le envenenaste?  

– No, le mentí.  

 Ideales  

En un mar te tiraste al más allá.  Del universo va a avanzar.  

Dulce estrella suspicaz  

Caminaba gris con puntos luminosos.  A la lluvia la surfeaba al sol. 

Tráficos de nubes atravesó.  

Dulce estrella, estás abierta.  

Aterriza en mi balcón.  

No te escondas, son nubes rotas.  

Transparencias del amor.  

Sueños paralelos, los sabemos.  

Del cielo no voy a caer.  

Me quedaré al amanecer.  

Dulce estrella, nunca te alejas.  

Relájate sos canción.  

No te encuentro, sos un sueño.  

Ideales del amor.  

Juguemos 

Nunca dejan de brillar, ¿cómo definimos una sensación?, mariposas.  Juguemos a que sí, juguemos por un segundo a despejar el alma y llenarla de aire puro y  hermoso.  

Juguemos a meternos adentro de una cajita y no salir más.  

Juguemos a volar sin alas.  

Juguemos a no pensar pensando.  

Juguemos a aterrizar livianos.  

Juguemos a ver las estrellas y dislocar las pupilas.  

Juguemos a reírnos de haber perdido.  

Juguemos a sonreír por haber ganado.  

Juguemos a encontrarnos en la oscuridad.  

Juguemos a animarnos.  

Juguemos a ser pacientes.  

Juguemos a desconocernos.  

Juguemos a enfrentarlo.  

Juguemos a caminar sobre nubes.  

Juguemos a destruir limitaciones dibujadas.  

Juguemos a enloquecer conscientes.  

Juguemos a que el tiempo no existe.  

Juguemos a desconocer el miedo.  

Juguemos a resplandecer en clímax.  

Juguemos a vernos con el sol en la cara.  

Gané, te amo.  

Sin Fin 

Le generaba adicción, iba leyendo oraciones y lograba sentirse cada vez más identificado.   El llevaba todo bajo control; sus tareas al día, sus creaciones, pero, su corazón estaba 

dañado y los hechos del por qué aún no había podido confirmarlos.  

Sentado en el sillón esperaba a su esposa mientras leía el final de su novela, pensando en  cómo encarar sus sensaciones del último tiempo para con ella y por fin confirmar sus  sospechas.  

Miraba de reojo por la ventana hacia los arboles con ansiedad de verla aparecer, nunca  miraba hacia atrás y nunca dejó de leer más de cinco segundos.  

Solo quería mirarla a los ojos, sentir su aroma y la cercanía para asegurarse de que sus  sospechas eran erróneas, por dentro ya sabía la verdad, por dentro, la estaba leyendo.  Sintió el ruido de la puerta, llegó a darse vuelta cuando vio a un campesino rudo incrustar  un cuchillo en su hombro. Mientras se desvanecía en el suelo oía su voz; sus pasos, alcanzó  a ver su mirada y lo confirmó. Su hombro dejó de sangrar al verla, se estaba  recomponiendo. Su corazón explotó en mil pedazos, se apagó la luz y sintió la paz.  

¿Y vos, quién sos? No sé un binocular.  Nunca imaginé la capacidad que tiene un sujeto para destruir. Sí, destruir.  Justo anoche soñé con eso o lo soñé despierto todo el día, ya no sé, tampoco sé si dormí.  

 Hoy me levanté y fui corriendo a abrazarla, no la encontré, me abracé. Me gustó. No voy a  decir que tengo su olor; sus manos, su piel, su tacto, pero hacía mucho que no me abrazaba.  

Distanciado de mí mismo me observé con un binocular parado en una punta del planeta, sí  un planeta triangular. Me reí.  

Fui corriendo a contarle a un amigo, lo probó, tomamos una cerveza, fumamos un  cigarrillo. Respiré.  

Parecía ficción, iba corriendo a buscarte, autos verdes se arrastraban lentamente, te empecé  a ver allí más verde que nunca, el filo del cuchillo me apuntaba a mí mismo, comencé a  afrontar la verdad, di la vuelta, miré bien, no eras, comencé a escribir el futuro. Progresé. 

Llegué a mi casa -She comes in colors everywhere, She combs her hair, She’s like a rainbow- te  vi en las palabras de Mick Jagger, caí, el zapato está en el otro pie ahora, pero, los  binoculares en mi bolsillo. Me alivié.  

 -Ya vengo-, bajé las escaleras; prendí un cigarrillo, sabía a donde me dirigía, caminaba  derecho con la mirada firme, estacioné el culo en esa madera tan amigable en una avenida  llena de árboles repletos de vida, -“Quisiste asesinar a quien reiría por siempre, no digo que esté  mal, tan solo es discreción”-  

Me tocan el hombro, me doy vuelta, saco mis auriculares, una mujer. – ¿Puedo quitarte eso  que te está trabando? yo hago oraciones- Me emocioné. 

Agarré la guitarra, canté, te estaba cantando, te habías desintegrado, ya eras parte de la  canción, disfruté cada palabra. Mi memoria empezó a llenarse de polvo, intenté verte  mientras cantaba, no podía, intenté olerte, no sentía, intenté tocarte, no embocaba, quise  recordarte, te olvidé. 

Me encontré. 

Subí al ascensor, llegué a planta baja, una mujer, era la segunda vez. Vi sus ojos, me vi en  sus ojos, me vi mejor que con unos enormes; nítidos y claros binoculares, me vi en el medio  del planeta; despierto, sonriendo, libre, recibiendo, en paz, en busca de un hermoso  universo, el que tenía enfrente, además de esos hermosos ojos. Fui feliz.  

Doble cara 

La satisfacción como bienestar, la insatisfacción para producir, la mediocridad en lo fácil,  las modas para los vacíos, el cielo para los “buenos”, el infierno para los “malos”, las etapas  para cada edad, el tiempo para la ansiedad.  

Llegaste transpirando whisky, esquivaste tu bienestar, lo atravesaste, ya estabas solo, todo  podía pasarte pero no iba a pasar nada, ibas a llegar lo sabías.  

 La gente estaba abrigada, habías dejado tu abrigo para no cargarlo, el frío te pegaba en el  pecho, lo disfrutabas, no lo sentías, llegaste; había una multitud, no podías distinguir a  nadie, todos iguales.  

Encontraste el punto, te esquivó. Volviste a chocarlo, te atravesó y siguió de largo.  Quedaste sin rumbo, veías el punto alejarse, lo seguiste, nada podía pasarte. Seguiste el  punto horas, empezaste a sentir el frío, pensaste en el haber esquivado tu bienestar, caíste,  quisiste regresar para encontrarlo, el punto comenzó a acercarse, creíste en eso, te envolviste  en él y desapareciste.  

  

  

¿Encarrilado? 

Nuevo ciclo, vamos a llamarlo así.  

Creíamos el fin por miedo al comienzo, olas del tiempo no paraban de gritar, llegamos al  invierno y el frío supo sanar.  

Que hermoso es el comienzo, que lindo es mirar el presente y ver llegar el futuro creado por  nosotros mismos al tiempo real, siempre quise llegar a este momento.  

Una vez pensé que solo existía un árbol que iba a crecer y alimentarse hasta llegar al cielo.  Otra vez pensé que el árbol regado a medias se estancaría. Otra vez pensé que sí sobre  regaba el árbol solo de un lado podría seguir creciendo. Concluí que con el árbol seco en la  otra mitad no funcionaría. El árbol murió ahogado.  

Hoy me desperté y descubrí una inmensa selva rodeada de árboles resplandecientes con  diversos colores, aromas, texturas y vidas, enloquecí. 

Caminé en puntas de pie por el pasto acolchonado para observar sin molestar ni llamar la 

atención. Me vi rodeado, empecé a correr con los ojos cerrados. Era un sendero largo con  cientos de árboles en sus costados, corrí al infinito y más allá, nada se veía al frente, de  pronto sentí un golpe en la cabeza, choqué. Un árbol rojizo se interpuso en mi camino,  abrí los ojos en el impacto. Perdí el miedo, me senté en él, lo acaricié. Sonaba Honky tonk  woman, las hojas y el viento se movían al ritmo, estaba repleto de frutos de todos los  colores, estoy seguro de que no tenía un nombre, era del más allá.  

Dormimos juntos, desperté en el cielo, volaban cometas de colores en el aire,  sonaba Through The Lonely Nights, el sol pegaba en su cara y hacía reflejos en sus ojos. Me  advirtió el riesgo de desaparecer, no me importó, no pensaba en el tiempo, pensaba en  exprimir el tiempo, solo quería el comienzo de una nueva canción y bueno, ya saben, un  árbol que llegue al cielo.  

Vuelo de amor 

Es tan indescifrable, tiene la llave del acorde perdido, el viento me desvió de buscarte, voy  en camino a encontrarte.  

En mi vuelo de amor, vuelo de amor. 

Crees poder ahogarme, no voy a morir ni suplicarte, hacer el amor por descarte, solo va  alejarte.  

De mi vuelo de amor, vuelo de amor. 

Si crees poder olvidarte, espacio en mi nave podrás quedarte, te digo amor voy a librarme de vos. 

Ironías de un viaje bipolar, pero con un objetivo similar.  

Dejemos de creer y de esperar a encontrar “el momento”.  

Dejemos de creer y esperar “la felicidad”  

Vivamos sabiendo que es el último día y que hoy es mañana.  

Damas y caballeros ajusten sus cinturones, nos elevamos en tres, dos, uno.  Me siento listo, siempre hablo de comienzos, estoy cansado de eso, vamos a hacer de cuenta  que ya comenzó. 

Empezó una nueva canción ¿feliz?, la podemos llamar feliz, pero sin satisfacción, el núcleo  de la producción.  

 Estamos hirviendo palabras, descongelando sentimientos, expandiendo conocimientos,  enfrentando barreras, dibujando el próximo instante; segundo, minuto, hora.  Llenamos de luz un desierto oscuro y escalofriante, llenamos vacíos espantando manadas.  Brindamos en la luna, ya podemos dar la vuelta y soplar la ciudad con un beso, ya  podemos volar de amor  

Uno Siete  

Son parte de las canciones, dependen de los demás. 

Son parte de las canciones, creen mentira y nada más.  

No pueden detener el viento y quieren detener el tiempo.  

Juegan con el tiempo y le dan el gusto al miedo.  

Te dibujan en la eternidad, pero no en la realidad.  

Fingen un final por miedo a enfrentar.  

Son parte de las canciones, dejan de brillar.  

Son parte de las canciones, prefieren apagar.  

Queremos progresar, no tenerle miedo a amar.  

Queremos ensamblar amor de verdad.  

Queremos abrazar, vivir sin simular.  

Queremos aceptar que existe disfrutar.  

Queremos despegar de seres con oscuridad.  

Queremos conservar nuestra humilde luz y confiar  

Existe el despertar y volver a respirar.  

Vernos solo a nosotros y con los rudos acabar.  

Somos parte de las canciones, es brillar sin simular.  

Somos parte de las canciones, sabemos volar.  

Algo así como el equilibrio  

Érase una vez allá donde nos devoraban las generaciones, nos hundíamos en mal de amores  sin conciencia de lo infinito que es el universo y lo que podemos tardar hasta llegar a  conocer el fin de la humanidad.  

Nos disfrazábamos constantemente, nos anestesiábamos los alrededores del corazón sin  importar el rumbo, afrontábamos la verdad a medias tapándola con ideales impostores de la  realidad. Se nublaba cada vez más, nunca llovía, respirábamos bocanadas de humo  reemplazando el aire puro que vive esparciéndose en la superficie terrestre.  Chapoteamos en el mar, nos enseñábamos a saltar las olas sin tiempo existente, nos caíamos  al peligro sabiendo que en algún instante llegaríamos a la orilla, habíamos nacido Orishas.  Siempre siguiéndole la corriente al tacto, nadando entre líneas indefinidas.  Me reencontré con lo llamado crearse, darse, destruir barreras y surfear parlantes. Se acabo  la anestesia y solo hablaba el corazón. Volvieron los aromas, las pupilas dislocadas, las  frecuencias saturaban y ecualizábamos perfecto ¿qué tan perfecto?, algo así como el  equilibrio.  

Montamos caballos de alta montaña, la manera más linda de depender, llegando al galope  nos dimos cuenta que cuatro ojos miran más que dos. Cerramos dos, volamos. Los otros  dos veían en la oscuridad y que linda combinación: La plena luz acompañada de una  oscuridad perfecta ¿Qué tan perfecta?, algo así como el equilibrio.  

Érase una vez allá dónde el fin de las canciones tristes sufría su mejor transformación y  conocíamos el comienzo del fin de la humanidad. 

Tiempo fuera  

Siempre me anime a volar, desde el principio, volar alto era la cuestión.  Tuvimos cuatro alas, luego tres, ahora tengo dos y creo que llego más alto.  Hace años atrás mirábamos las estrellas abanicándonos con el viento tibio de la primavera y  círculos de humo en el aire. Nos acariciábamos mirando hacia el futuro mientras  destruíamos el presente. Que ironía ¿no? ¿Cómo lo construiríamos entonces? Ellos se reían  de mí. Es cuando ahora me río de ellos.  

Sin expectativas ni pretensiones aparecían las decepciones, un enemigo de la construcción.  Yo aterrizaba y vos emprendías viaje, no sabíamos que iba a pasarnos, ni hoy lo sabemos.  Mutaste violentamente, te inyectaste frío voraz, desapareciste lentamente dejando presente  el alma de la que te habías despegado tan consciente como ciegamente.  Hoy vivo el presente y transpiro el futuro, aliviado ¿quizás?, no lo sé, de mi alma no voy a  despegarme ni menos mutar, dicen que las almas sensibles son las que nunca mutan y  perduran en el tiempo.  

Estás fuera, tiempo fuera, no sé si voy a animarme a volver a contar hasta tres, pero vos podés contar toda tu vida.  

Separarme de la especie por algo superior. No es soberbia. Es amor.    

 

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